Nutrición Recetas Creatividad Guía Seguridad Papá Pareja Psicología Educación

 

 

 

 

 

Nacidos antes de tiempo: "Bebés prematuros"

Por Natalia Fuentes

 

Hasta hace apenas 40 años, sólo uno de cada 10 niños nacidos antes de tiempo lograba sobrevivir. Hoy en día, prácticamente 95% de los bebés prematuros salen adelante, aunque necesitan cuidados especiales y un estricto seguimiento médico.

Los niños nacidos antes de las 37 semanas de gestación y con un peso inferior a 2.500 kilogramos se consideran niños prematuros. Debido a que nacieron antes de completar su ciclo de crecimiento, son bebés que tienen menor peso y estatura, ya que la mayoría de sus órganos están todavía inmaduros

¿Por qué nacen antes de tiempo?

Hay muchas causas por las que se interrumpe un embarazo, pero entre los factores más determinantes están:

  • La corta edad de la madre (menos de 20 años).

  • El tabaquismo.

  • El estrés.

  • El consumo de drogas o alcohol.

  • Ciertas anomalías en el útero.

  • Infecciones de la vagina o de las vías urinarias.

  • Enfermedades contagiosas contraídas en el embarazo, como tuberculosis, hepatitis, etcétera

  • Embarazos múltiples y muy seguidos.

Si tuviste un niño prematuro, debes saber que puede tener algunos problemas, todo depende de la semana de gestación en que nació. Las complicaciones médicas más comunes son:

  • Problemas respiratorios: el bebé no tiene suficiente capacidad para respirar sin esfuerzos, porque sus pulmones no se desarrollaron por completo, por lo que algunas veces requiere de asistencia externa.

  • Riesgos de hemorragia: los vasos capilares del bebé prematuro son muy débiles, por lo que el riesgo de hemorragias es elevado.

  • Nutrición: el bebé prematuro no puede succionar con la suficiente fuerza, pero necesita de gran cantidad de nutrientes para sobrevivir, por lo que muchas veces son alimentados por vía intravenosa o por sonda nasogástrica. Además, suelen tener dificultades para eliminar la bilirrubina, lo que puede dar lugar a fuertes ictericias.

  • Sistema nervioso: su sistema nervioso está incompleto, pero si se estimula correctamente mediante el contacto directo con los padres, se desarrollará con normalidad..

  • Ojos: las arterias de la retina no han acabado de formarse y hay ciertos factores que pueden alterar el proceso de maduración.

Tratamiento

El bebé prematuro necesita más cuidados y atención porque su organismo no se encuentra completamente desarrollado, pero no te preocupes si tu bebé nació antes de tiempo, siguiendo las instrucciones del doctor, todo saldrá bien. De cualquier forma tu bebé no podrá dejar el hospital hasta que no se pueda alimentar normalmente (por vía oral) y no sufra de apnea o bradicardia (ritmo cardíaco excesivamente lento).

Una vez que ya estén todos en casa, además de seguir los cuidados indicados por el doctor, debes saber que los bebés prematuros no se comportan de igual manera que los niños nacidos a término:

  • No duermen las mismas horas: los bebés prematuros no consiguen dormir seis u ocho horas seguidas hasta los seis meses más o menos, y sus siestas son más cortas que niños de su misma edad. A todos los bebés les gusta sentirse “apretaditos” y con más razón si son prematuros, así que al acostarlo enróllalo en su cobija para que se sienta protegido como cuando estaba en el útero.

  • Estreñimiento: son más estreñidos porque tienen menor tono muscular y sus deposiciones son más espaciadas (entre dos y tres días). Puedes ayudarle dándole pequeños masajes abdominales, para que se regule el tránsito intestinal.

  • Reflujos: son niños que vomitan con facilidad; para evitarlo conviene que tras cada toma lo acuestes con la cabeza más elevada que el cuerpo. Una toalla debajo de su colchón ayuda a la inclinación para que no expulse la comida.

  • Lentitud al comer:los niños nacidos a término comen cada tres horas aproximadamente, pero los prematuros lo hacen bastante más seguido. Succionar les cuesta mucho trabajo, por ello muchas veces a la mitad de la toma se cansan y ya no quieren más, pero al poco tiempo vuelven a tener hambre.

Además, no olvides que los prematuros necesitan mucha tranquilidad, por lo que hay que procurarles una atmósfera favorable para su desarrollo, donde no abunden las visitas. Lo importante en esta etapa es buscar que el bebé se vaya fortaleciendo día con día. Procura un profundo contacto afectivo con él hablándole, dándole constantes mimos y masajes para que vaya mejorando poco a poco. Puedes adoptar el famoso método “Canguro”, que consiste en reemplazar la incubadora con el cuerpo de la mamá, teniéndolo pegado a ti por medio un “canguro” precisamente. Esto le ayuda a mantener su temperatura (entre 30 y 32 centígrados) y a recuperar de algún modo la atmósfera que tuvo que dejar. Si el bebé se encuentra en buenas condiciones y el médico lo permite, no dudes en adoptar este sistema, porque tu bebé mejorará mucho más rápido.

Y recuerda: no le pidas demasiado a tu bebé. Ten en cuenta que su edad real es el tiempo transcurrido desde su nacimiento, menos las semanas que se adelanto al nacer. Hay que tomar esto en cuenta a la hora de evaluar sus progresos, al menos mientras supera esta primera etapa.

 
 

 

Otitis media aguda y el aprendizaje

Por el Doctor Erick Rosales Uribe, infectólogo pediatra

 

 

En todo momento es conveniente que los papás estén enterados de ciertas enfermedades que provocan problemas severos en su salud de sus hijos, como es el caso de la otitis media aguda (OMA), que es la segunda causa de consulta médica pediátrica.

Con el fin de proteger en un mayor porcentaje a los pequeños de este padecimiento, es necesario mencionar que la OMA se presenta con frecuencia en edades pediátricas y escolares. Por fortuna, se pueden identificar de manera sencilla los síntomas más comunes, además de que sí existe un control efectivo.

¿Qué es la OMA?

La OMA es una infección del oído causada por virus o bacterias que se introducen a la zona media del oído (zona interna) causando que éste se inflame.

Las formas en que se trasladan estas bacterias son mediante un resfriado, un catarro común, la contaminación y por el humo del cigarro e incluso cuando las mamás le dan de comer al bebé acostado con biberón, el líquido que chorrea de la botellita llega por lo regular al oído.

Es importante mencionar que los niños que se enferman de OMA, ya han tenido de manera previa infección en las vías respiratorias, problema de salud que sufren por lo menos tres veces al año.

¿Cómo sé si mi hijo tiene OMA?

El principal síntoma que se puede identificar es cuando el niño no escucha bien, lo que afecta seriamente su aprendizaje y su comunicación, debido a que provoca un retardo y defecto en el habla y en el entendimiento del lenguaje.

¿Cómo darme cuenta de que no escucha bien?

a)De hecho, en ocasiones provoca que los niños en edad escolar tengan falta de atención y algunas veces en clase piden que le repitan las cosas varias veces, o en casa puede poner muy alto el volumen del radio y la televisión.

b)La pérdida de audición también se refleja cuando el profesor llama la atención al niño en repetidas ocasiones por no hacer lo que se le pide o por entregar mal su tarea, aun cuando se le explique varias veces lo que ven en clases.

c)En los bebés o infantes, los síntomas que se deben en cuenta son el decaimiento e irritabilidad, lloriqueo constante, no duermen ni comen bien, dolor de oídos y en ocasiones fiebre y congestión nasal.

Es muy importante que si tú como padre de familia detectas estos síntomas, lleves de inmediato a tu hijo con un especialista, ya que éste sabrá revisar, diagnosticar y determinar el tratamiento más adecuado para curar la infección.

¿Puede haber complicaciones?

En definitiva, la complicación más grave es la pérdida de la audición, la cual tiene como consecuencia un bajo rendimiento escolar y retraso psicomotor. Otras complicaciones pueden ser la meningitis, la perforación del tímpano y la parálisis facial.

Otra de los principales complicaciones de OMA con las que llegan los pequeños pacientes, es porque sus padres los automedicaron o utilizaron algún remedio casero; esto provoca que el virus o la bacteria se vuelvan resistentes (resistencia bacteriana), lo cual afecta en mayor grado la salud de los niños.

La importancia de acudir con un especialista es primordial, ya que en la actualidad existen medicamentos que permiten controlar y proteger de futuras infecciones del oído a los niños, como es el caso de la combinación de amoxicilina con clavulanato. Gracias a sus niveles de concentración, dicho antibiótico es de cinco a 10 veces más efectiva para matar bacterias, incluso las resistentes, logrando beneficiar a los niños con OMA en 94% de los casos. Esto permite que mejoren rápidamente y se evitan complicaciones graves. Es importante poner énfasis en que este medicamento debe ser prescrito por un médico.

 
>
 

¿Qué es normal en un recién nacido?

Por Dr. Jorge Aguirre

Los avances constantes en la pediatría han generado cambios en la atención del recién nacido sano y han llevado a evaluar las antiguas rutinas de manejo, así como el compromiso de ayudar a las madres a alimentar a sus hijos con leche materna exclusivamente y a mejorar la atención médica para incrementar la seguridad de sus lactantes; sin embargo, esta tarea no es sólo del sector salud, sino todos aquellos productos que benefician al mundo del bebé.

Hoy, Bio Baby cuida la salud del bebé mediante un producto que es capaz de acompañar a los futuros padres desde el proceso de gestación hasta la última etapa del uso del pañal. El proceso normal del nacimiento y las características generales de un recién nacido de término sano, se determinan por medio de controles que ayuden a mejorar las condiciones para el nacimiento y crianza de los bebés de manera integral. Estos controles son:

Visita prenatal:
Su objetivo más importante es comenzar una relación positiva con los padres, además de registrar antecedentes médicos y psicosociales pertinentes, posibles situaciones de alto riesgo e iniciar la educación básica de la familia en relación con el cuidado del recién nacido. Es importante conocer el entorno en el que vivirá el recién nacido, así como las inquietudes y dudas de los padres. En este momento se debe establecer un plan de alimentación y dar las recomendaciones sobre lactancia materna.

Parto:
El trabajo de parto tiene efectos sobre el recién nacido y en la adaptación metabólica y fisiológica involucradas en la transición a la vida extrauterina. Aproximadamente 10% de los recién nacidos requiere alguna forma de reanimación para ayudarle con este periodo de transición, y de éstos 20% requiere una intervención intensiva, por lo que es importante que siempre esté presente personal capacitado para intervenir oportunamente. Durante muchos años se ha utilizado la calificación de Apgar para evaluar la transición a la vida extrauterina, la cual consta de dos calificaciones, una al minuto de vida y otra a los cinco minutos.

La calificación del minuto refleja el medio intrauterino del recién nacido y cómo toleró el proceso del parto, y la de los cinco minutos refleja el éxito de la transición. En recién nacidos a término, cuando la calificación de Apgar a los cinco minutos es menor a siete hay riesgos de transición subóptima y es necesaria la observación cuidadosa del recién nacido. Cuando es de tres o menor, se debe controlar y observar con mucho cuidado al recién nacido, y a menudo requerirá de atención intensiva. Si la temperatura se mantiene y las frecuencias cardiaca y respiratoria son normales, en general, la transición ha sido exitosa. Es importante que después de esta valoración inicial se coloque al recién nacido sano sobre el tórax de la madre en contacto piel con piel, para favorecer la interacción madre e hijo y la lactancia materna durante el periodo de alerta temprano del recién nacido.

Examen físico inicial:
Antes de examinar al recién nacido el pediatra determinará la edad de gestación, los parámetros de crecimiento y los signos vitales. Se define como prematuro al recién nacido que tiene menos de 37 semanas de gestación, de término al que tiene entre 37 y 41 semanas y seis días, y postérmino al que tiene 42 o más semanas de gestación. Se registran el peso, la talla y el perímetro cefálico en las curvas de crecimiento estandarizadas con la finalidad de establecer si el recién nacido se encuentra con peso adecuado para la edad de gestación, ya que si se encuentra por arriba o por debajo de lo normal se pueden presentar complicaciones y necesitará de vigilancia.

Es importante llevar a cabo el primer examen físico del recién nacido en presencia de los padres para poder explicar las maniobras y los hallazgos normales y anormales.

El recién nacido sano dormido reacciona con facilidad a los estímulos con leves movimientos involuntarios. Cuando están despiertos hay movimientos espontáneos que aumentan conforme se acentúan los estímulos externos. Mueven las cuatro extremidades, la cabeza e incluso la musculatura facial de la expresión. En el sueño es típica la posición de confort o fetal, caracterizada por brazos y piernas flexionadas y en posición media. Despierto muestra la misma actitud con resistencia a los movimientos pasivos, lo que refleja su aumentado tono muscular, normal para esta edad. El llanto debe ser fuerte y lleno, no débil ni quejumbroso.

Al momento de nacer la piel se encuentra recubierta por un unto sebáceo llamado vérnix caseosa, muy adherente y predominante en los pliegues, desaparece en unas horas y no debe retirarse por completo en el baño. El color al nacer es pálido-cianótico (azulado), y a las seis o siete horas se convierte en rojo intenso, después palidece y al segundo o tercer día puede aparecer un tinte amarillo-naranja (ictericia fisiológica) que debe desaparecer alrededor de los 14 días de vida.

Es normal la presencia de un vello fino llamado lanugo y la descamación de la piel sobretodo en palmas, plantas y pliegues. Estos desaparecerán en unos días. Se conoce como milia a los pequeños granitos que aparecen en mejillas y nariz; hemangiomas a las manchas rojizas frecuentes en región de la nuca, frente y párpados; y mancha mongólica (sin relación con el mongolismo) a las zonas de pigmentación azul generalmente en la espalda baja y los glúteos.

En el cráneo es normal la presencia de edema en la zona de presentación llamado caput succedaneum y el moldeamiento de los huesos, ya que al nacer no deben estar fusionados para permitir el crecimiento adecuado del cerebro. La fontanela anterior es un espacio entre los huesos del cráneo conocida comúnmente como mollera, que mide de a cuatro centímetros de diámetro. En los ojos se pueden encontrar leves hemorragias en la conjuntiva, se puede observar el color amarillento causado por la ictericia y los movimientos descoordinados ocasionales son normales.
Los recién nacidos son respiradores nasales obligados, por lo que cualquier obstrucción nasal ocasiona dificultad respiratoria. Los oídos deben ser de una forma y posición normal. En el aspecto oral se debe observar el labio y paladar íntegros, se pueden presentar dientes al nacimiento que se deben retirar para prevenir su aspiración.

En el tórax se debe observar una respiración relajada, de entre 30 y 60 respiraciones por minuto y no escuchar ruidos al respirar. El corazón late de 120 a 160 veces por minuto en los recién nacidos y pueden presentarse soplos normales, pero siempre se debe descartar la presencia de patología cardiaca. El abdomen debe ser blando, sin dolor a la palpación y se pueden escuchar los movimientos intestinales. El cordón umbilical se seca en los primeros días y se desprende entre los siete y 10 días de vida: se pueden evitar las infecciones con adecuada higiene de la zona. En los recién nacidos de término masculinos se deben palpar ambos testículos en la bolsa escrotal y el pene debe ser de características normales. Los genitales femeninos pueden presentar una secreción blanquecina y sangrado transvaginal los primeros días por la estimulación hormonal. Se debe presentar por lo menos una micción en las primeras 12 horas de vida y posteriormente debe tener de seis y ocho por día. El ano debe estar permeable y presentar evacuaciones primero verdes oscuras y chiclosas conocidas como meconio y posteriormente amarillas y grumosas, por lo menos una vez al día. La temperatura se debe tomar por la vía rectal y lo normal es entre 36.5 y 37.5 grados centígrados. Los recién nacidos normales tienen reflejos que le permiten sobrevivir como la succión, y tienen habilidades sensoriales (oído y olfato) que le permiten reconocer a la madre en las primeras semanas de vida.

La agudeza visual es pobre al nacimiento y se desarrolla en los primeros seis meses, por lo que no fijan la mirada al nacer.

Es muy importante reportar al pediatra todos los datos anormales y las dudas que tengas para atender lo antes posible cualquier problema que tu bebé recién nacido pudiera presentar.

 
Dr. Jorge Aguirre  -Pediatra-Neonatólogo- doc.jorgeaguirre@gmail.com
5575 11 04, 5575 11 93, 5559 62 23 Cel. 044 55 13 33 90 80

 

 
 

DIFICULTADES EN LA ESCUELA

Por Dr. David Estévez

¿Cómo entenderlo? ¿Cómo actuar?… No funciona en la escuela

Es muy inquietante para los padres que su hijo tropiece con dificultades en la escuela. Mientras algunos niños se adaptan rápidamente a la rutina de la escuela y captan sin mayor problema las enseñanzas, otros en cambio muestran torpezas para asimilar los conocimientos. Si no se les presta atención o si se les trata con demasiada energía o castigos, se formaran rebeldes, agresivos y se retirarán a un mundo interno, mostrando pasividad e indiferencia.

Es muy importante encontrar la causa de su mal rendimiento escolar; ésta puede ser:

  1. Padecimientos que dificulten el aprendizaje
  2. Interferencia emocional
  3. Factores psicosociales
  4. Inteligencia inadecuada
  5. Falta de habilidades específicas

Se entiende fácilmente como ciertos defectos de orden físico dificultan la enseñanza. Un niño con pobre visión o audición, obviamente tendrá poca habilidad para la lectura o para captar las indicaciones del maestro.

Un estado de salud deficiente no permite concentrar la atención el tiempo necesario, una coordinación muscular inadecuada produce torpeza para el dibujo, un poco de tartamudez inhibirá al niño para la expresión, una deficiente nutrición constituye un factor muy importante para evitar el óptimo aprendizaje.

La segunda de las razones es la interferencia emocional; esto sucede, por ejemplo, en los hogares desorganizados. Si los padres se han separado, su pensamiento estará todo el tiempo en cómo poder juntar nuevamente a sus padres, puede haber excesiva timidez o falta de confianza en sí mismo, inmadurez o inadaptabilidad.

Además, muchas veces los padres somos demasiado ambiciosos y les exigimos siempre el primer lugar acicateándolo continuamente y recurriendo a premios y castigos, lo cual es motivo de preocupación para los niños, ya que sienten la posibilidad del fracaso.

Hay muchas otras razones dentro de este mismo grupo, por ejemplo: excesiva protección, supervisión, la rudeza de un maestro, frustración, dificultades económicas de los padres, la muerte de algún ser querido, etcétera.

 

 
 

Después de la cesárea… ¿cómo me recupero?

por Natalia Fuentes

Después de una cesárea, viene un periodo en el cual el cuerpo de la mujer se recupera tanto de la operación como del embarazo

Cuando ya te encuentres en tu habitación, después de haber tenido a tu bebé, el personal de salud vigilará de cerca la herida, la cantidad de orina que hayas producido y la cantidad de sangrado que tengas (loquias). Igualmente es importante revisar que el útero permanezca contraído, verificar que tus intestinos se mueven y regresan a la normalidad y que la circulación de tus miembros inferiores sea correcta.

Hay que estar pendiente de muchas cosas después de la cesárea:

Dolor. Quizás no quieras tomar ningún medicamento después de la cesárea, sobre todo si estás planeando alimentar a tu bebé, pero es importante que estés cómoda para que te puedas recuperar más rápidamente. Además del dolor de la cesárea puedes tener dolores post parto -como cólicos fuertes-, que son contracciones del útero (los famosos “entuertos”), que ayudan a controlar el sangrado.

Estas contracciones se inician poco después de la cirugía y terminan una vez que transcurran de cuatro a siete días. Pueden ser más notorias en el momento de amamantar y esto es porque la lactancia hace que se produzca una hormona (oxitocina) que estimula la contracción del útero.

Cuida tu sistema respiratorio. Es conveniente que cambies con frecuencia de posición en la cama y que tosas y respires profundamente varias veces cada hora. Toser puede provocar dolor, pero si te “sostienes” la herida con una almohada, no será tan doloroso.

Nutrición e hidratación. Seguramente no te permitirán tomar ni comer nada en las primeras 12 horas después de la cirugía, pero una vez que tus intestinos despierten y empiecen a moverse, podrás comer algo ligero. Sabrás esto cuando tengas gases. Al día siguiente, tu dieta ya será normal; es importante que tomes suficiente líquido para iniciar la lactancia.

Caminar. El médico te pedirá que empieces a caminar en cuanto puedas y quizás esto sea lo último que quieras hacer, ya que la herida te duele con cualquier movimiento. Pero caminar es muy bueno para tu cuerpo y es una parte importante de tu recuperación: ayuda a tu respiración, a tu circulación, promueve la cicatrización de la herida y ayuda a que el movimiento de tus intestinos se normalice. Te sirve hasta para sacar gases y prevenir la formación de coágulos. Procura hacerlo siempre acompañada.

Las loquias. Con el nacimiento de tu bebé, las hormonas han cambiado nuevamente y esto causa el desecho vaginal llamado loquia. Un deshecho de color parduzco que se va aclarando y que puede durar varias semanas. Aun cuando se hay extraído la placenta durante la operación, el útero necesita cicatrizar y esta descarga es parte del proceso.

Cuidado de la herida. Durante la estancia en el hospital, tanto tu médico como las enfermeras revisarán la herida frecuentemente. Ya en casa y conforme continúa el proceso de cicatrización, la herida te va a arder o a dar comezón. No es conveniente que te rasques o frotes. Báñate como de costumbre.

Lactancia. Es importante que siempre estés en una posición cómoda que te permita permanecer el tiempo necesario sin que te produzca ninguna molestia en la herida.

Restricciones para después de la cesárea

Durante la primera semana después de la cesárea es conveniente que limites tus actividades para que puedas cuidar de ti y de tu recién nacido. Evita cargar cosas pesadas y cualquier otra actividad que pueda afectar tu herida. Es posible que te sientas muy cansada, date tiempo para descansar y recuperar tus energías, después de todo, acabas de pasar por una cirugía mayor. Evita manejar mientras sientas que la herida te duele al mover las piernas o el torso, esto puede durar quince días o más. Recuerda que con el dolor tus reflejos no están al máximo y además puedes tener un accidente. Una vez que el médico te lo permita, podrás iniciar con algo de ejercicio, caminar es una buena elección.

Para la tercera o cuarta semana estarás lista para resumir tus actividades normales.

¿Cuándo debes llamar al médico?

En general, llama a tu médico cuando tengas cualquiera de los siguientes síntomas:

Fiebre de más de 38ºC
Si al orinar tienes dolor
Si el sangrado de la loquia es más abundante que el de una menstruación normal
Si notas que la herida se ha abierto
Si notas que la herida está muy roja, caliente y hay secreción en algún punto. Si tienes dolor abdominal muy severo.

 

*Fuente: www.infogen.org.mx

 

 

 

 

 

Virus Sincicial Respiratorio (VSR)

por Gabriela Sanchez

 

 

Los bebés prematuros son más susceptibles de contraer el virus sincicial respiratorio (VSR)

Se conoce como prematuro al bebé nacido antes de la semana 37 de gestación. En México, nacen aproximadamente 2,062,925 infantes al año, de los cuáles 7.5% son prematuros.
Desde 1981, los nacimientos prematuros se han incrementado alrededor del 30% en el mundo. Cualquier mujer puede tener un parto prematuro pero hay algunas que corren un riesgo mayor. Los investigadores han identificado algunos factores como: mujeres que ya han tenido un parto prematuro o con embarazos múltiples (mellizos, trillizos, etcétera), mujeres que se embarazan por primera vez después de los 35 años de edad, así como las que tienen ciertas anomalías en el útero o el cuello del útero.

De igual manera, afectan la falta de cuidados prenatales o comenzar éstos demasiado tarde la violencia doméstica, incluyendo el abuso físico, sexual y emocional, los rangos excesivos de estrés, la presión arterial alta, la diabetes, los trastornos de coagulación, el bajo peso antes del embarazo, la obesidad, los periodos cortos entre embarazos, estar embarazada con un sólo bebé después de una fertilización in vitro, sangrado vaginal, así como infecciones vaginales y del tracto urinario, enfermedades de transmisión sexual, etcétera.

Los bebés prematuros que corren el riesgo más alto de tener problemas de salud son los que nacen antes de la semana 35 de gestación, ya que su aparato respiratorio y su sistema inmune se encuentran menos desarrollados que los de los bebés nacidos a término (37-40 semanas). Lo anterior, conlleva a serias complicaciones y enfermedades como la displasia broncopulmonar que a la larga provoca una condición pulmonar crónica similar al asma.
Los bebés prematuros son susceptibles de ser hospitalizados y desarrollar las complicaciones más severas por el virus sincicial respiratorio (VSR); llegan incluso a requerir manejo en terapia intensiva para ser conectados a un respirador y alimentados a través de un tubo. Se ha estimado que el VSR causa alrededor de 90% de todas las bronquiolitis en la niñez y hasta 40% de todas las neumonías pediátricas.

Las infecciones por el VSR ocurren en epidemias anuales durante los meses de octubre a febrero, en regiones con climas templados como el Distrito Federal y zonas del norte del país. En los climas tropicales, las epidemias por el VSR ocurren principalmente durante la estación de lluvias, como puede suceder en los estados del sur de México.
Para prevenir las constantes hospitalizaciones ocasionadas por el VSR, la mejor opción para los padres de familia es la aplicación de una inmunoterapia con anticuerpos (Palivizumab) que debe ser recetada por el médico pediatra. Los anticuerpos que adquirirá el niño por medio de la inmunoterapia disminuirán hasta 85% las hospitalizaciones debido al VSR.
Por lo anterior, es importante prevenir las posibles complicaciones, no sólo en los embarazos de alto riesgo que pueden provocar un parto prematuro, sino también en la salud del bebé y tomar conciencia que un bebé prematuro necesita cuidados y atención adicionales. La falta de éstos puede afectar, de por vida, la salud y el desarrollo del recién nacido.

Acerca del VSR

El virus sincicial respiratorio es altamente contagioso y el modo de transmisión incluye el contacto directo con secreciones, aspiración a través de las vías respiratorias y contaminación del material inerte. El VSR se encuentra en las secreciones nasales de los lactantes infectados y es la principal causa de infecciones de las vías respiratorias bajas; también provoca los cuadros clínicos de bronquiolitis, principalmente en los periodos de lluvia y frío en todo el mundo.

Synagis se aplica una vez al mes durante periodos anticipados de riesgo de VSR (septiembre a febrero), para evitar que los bebés más vulnerables al virus sean infectados causando en los pequeños hospitalizaciones por bronquiolitis, neumonía o asma.