MITOS Y REALIDADES
SOBRE LA ALIMENTACION

(DURANTE EL PRIMER AÑO)

Lic. Nut. Blanca Saint Martín

Existen diferentes mitos y realidades sobre la alimentación durante el primer año de vida. En este artículo descubrirás los 10 más importantes y podrás estar informado sobre las recomendaciones más adecuadas para satisfacer las necesidades de nutrición de tu hijo.

MITO O REALIDAD...

1. La mejor leche para mi hijo es la materna...

REALIDAD. Evidentemente, la leche materna es la mejor opción durante los primeros meses de vida. Si existe alguna condición que limite su uso, como enfermedades infecto contagiosas de la madre (por ejemplo SIDA) u otras, en las que por indicación médica la lactancia materna no deba de realizarse o requiere de ser suspendida, se pueden administrar las leches de inicio (hasta los seis meses de edad) y de seguimiento (hasta el año de edad). Durante los primeros 12 meses de vida NO es recomendable dar leche de vaca.

2. Es importante darle té o agua a mi bebé entre las tomas de leche...

MITO. Durante los primeros seis meses de vida la cantidad de leche que toma el niño del seno materno o de los sucedáneos utilizados, es suficiente para cubrir sus necesidades de líquidos, por lo tanto NO es necesario darle té o agua extra. Ahora bien, sólo en caso de que el bebé esté expuesto a altas temperaturas se puede incluir tomas de agua (previamente hervida durante 10 minutos o agua embotellada) SIN que sustituyan a la leche. Es importante destacar que debes tener cuidado con el uso del té y asesorarte muy bien en la concentración con que debes prepararlo si es que a pesar de todo decides dárselo.

3. Le puedo dar “probaditas” de alimentos a mi bebé desde el primer mes de vida...

MITO. El momento de iniciar la alimentación sólida de un bebé se determina por una serie de procesos ligados al desarrollo del niño. Algunos de ellos son el sostenimiento de la cabeza (ocurre alrededor del tercer mes de vida), la desaparición del reflejo mediante el cual la lengua empuja los alimentos sólidos fuera de la boca (cuarto mes) y la maduración del aparato digestivo para aprovechar los alimentos, lo cual ocurre también alrededor del cuarto mes de vida. Otra condición importante es el peso del niño; cuando alcanza 6 Kg. de peso, puede pensarse en iniciar la ablactación. Por otra parte, dar alimentos antes del cuarto mes puede resultar en diarreas frecuentes, alergias en edades posteriores, así como obesidad desde el primer año de vida, y además existe el riesgo de ahogamiento, así que hay que tener cuidado y seguir las indicaciones del pediatra.

4. El primer alimento sólido que puedo ofrecer a mi hijo debe de ser una fruta...

REALIDAD. Puedes iniciar con una fruta, ya que los alimentos dulces son los primeros que identifican los niños y tienen la ventaja de ser bien aceptados facilitando el aprendizaje de comer alimentos sólidos. Las frutas de inicio más recomendables son la manzana (siempre y cuando no tenga reflujo porque ésta causa acidez), la pera y el plátano.

NINGÙN líquido ni alimento ofrecido al bebé debe de ser endulzado

5. Hay algunas frutas que deben evitarse durante el primer año de vida...

REALIDAD. Las frutas como la naranja, la guayaba, el kiwi, la toronja, la piña, la fresa y demás frutas cítricas deben evitarse en esta etapa, sobre todo si hay antecedentes de alergias en la familia. El melón y la sandía son difíciles de digerir y pueden ocasionar gases en exceso.

 

 

6. Mi hijo puede comer de todas las verduras durante su ablactación...

MITO. Durante los primeros 6 meses es recomendable NO dar espinacas, acelgas y betabel. Especialmente por el cuidado en su elaboración y manejo higiénico.

7. Mi hijo puede comer cereales desde el tercer mes de vida...

MITO. La digestión de los cereales es posible a partir del cuarto ó quinto mes de vida. Cuando se ofrecen cereales antes de esta edad, los niños tienden a no tolerarlos presentando diarreas y exceso de gases. También se sabe que la introducción temprana de estos alimentos aporta grandes cantidades de energía y aumenta el riesgo de obesidad en etapas tempranas.

8. La primer carne que debo ofrecer a mi hijo es la de pollo...

REALIDAD. A partir del séptimo mes, se recomienda iniciar con carnes blancas de consistencia suave y bajas en grasa, como las de las aves. La carne de res deberá ofrecerse después del octavo mes. El pescado se recomienda hasta el año de vida al igual que la carne de cerdo.

Es importante seguir las indicaciones del pediatra y no los consejos de amigas y familiares, que pueden ser costumbres peligrosas para la salud del bebé

9. Le puedo dar la yema o el huevo entero a mi hijo...

MITO. El huevo es un alimento relacionado con la producción de alergias, por lo que su introducción debe postergarse hasta el año de vida. Debes procurar darlo siempre cocinado, jamás crudo debido a que cuando no se cocina, el huevo puede contener algunas bacterias y factores anti-nutricionales como la avidina , que impide la absorción adecuada de vitaminas del complejo B.

10. Puedo endulzar la leche de mi hijo con azúcar o miel...

MITO. NINGÚN líquido ni alimento ofrecido al bebé debe de ser endulzado durante el primer año de vida. El uso de azúcar o miel sólo aporta calorías a la alimentación y no ofrece ningún beneficio adicional, por lo que debes evitar emplearlos.